La mujer , debido a su apego tanto físico como emocional a la progenie, depende de la cooperación con el hombre, y esto la impulsa a buscar la protección del matrimonio. Pero no existe un impulso biológico directo que conduzca al hombre al matrimonio —y mucho menos que lo retenga. No fue el amor lo que volvió atrayente el matrimonio para el hombre, sino fue el hambre de alimento lo que primero atrajo al hombre salvaje adonde la mujer y el refugio primitivo compartido con sus hijos. Libro de Urantia Documento 84, Sección 1.2
Este es el esfuerzo de un grupo de lectores del Libro de Urantia por irradiar el mensaje de amor que nos dejo Jesús. Día a día nos vemos enfrentados a ser participes de un mundo que adolece en la falta de ética, donde los VALORES Y PRINCIPIOS humanos son pisoteados por el suelo. Aqui estamos para revertir la balanza. SOMOS SOLDADOS DEL PADRE