La mujer , debido a su apego tanto físico como emocional a la progenie, depende de la cooperación con el hombre, y esto la impulsa a buscar la protección del matrimonio. Pero no existe un impulso biológico directo que conduzca al hombre al matrimonio —y mucho menos que lo retenga. No fue el amor lo que volvió atrayente el matrimonio para el hombre, sino fue el hambre de alimento lo que primero atrajo al hombre salvaje adonde la mujer y el refugio primitivo compartido con sus hijos. Libro de Urantia Documento 84, Sección 1.2
"Yo he venido en forma carnal para revelar el Padre con una nueva gloria y dar a conocer su amor y su misericordia a todos los hombres de todos los mundos." El Libro de Urantia, Pág. 1597 (142:2.2) Esta frase forma parte de la explicación que Jesús le dio a Jacobo, un rico mercader judío que se encontraba en Jerusalén para celebrar la pascua, sobre la Ira de Dios, un concepto errado que Jesús quiso cambiar en su ministerio carnal, veamos el marco completo de esta vitamina según el Libro de Urantia: Cuando Jacobo terminó de hablar, Jesús le contestó: «Jacobo, has expresado bien las enseñanzas de los antiguos profetas que enseñaban a los hijos de su generación de acuerdo con las luces de su época. Nuestro Padre en el Paraíso es inmutable. Pero el concepto de su naturaleza se ha ampliado y ha crecido desde los días de Moisés a través de los tiempos de Amós y aun hasta la generación del profeta Isaías. Ahora pues he venido yo en la carne para revelar el ...